En esta época de paz y amor, en que todos quieren hacer realidad sus sueños, hay personas dispuestas a cumplir los sueños de los demás. Según publica la edición on-line de La Voz de Galicia, el millonario letón July Krumish, motivado por una idea de la revista Private Dzive, decidió regalarle a un vagabundo «un día en el paraíso». Antes que nada llevaron a Alexandr Kuleshov, el afortunado vagabundo, a un salón de belleza. Posteriormente fue conducido al chlet del millonario donde vistió camisas de 600 dólares, fumó puros, saboreó selectas bebidas y jugó al billar con Krumish.

La intención de este «regalo», según la revista, era procurar que el vagabundo, alcohólico y sin dinero, tuviera un «objetivo que procurar en la vida». No sé que pensáis vosotros pero de motivación habrá muy poco, eso de insinuarle al pobre hombre que buscándose un trabajo podrá vivir como millonario… lo veo un poco difícil.
Kuleshov será pobre pero no es desagradecido, así que propuso a Kruminsh organizarle una excursión por los sitios más frecuentados por los vagabundos de Riga, la capital de Letonia, invitación que el millonario aceptó sin reparos.
Sólo espero que el «experimento» no tenga efectos negativos en Kuleshov en cuanto regrese a su cruel realidad. Tal vez le hubiera ido mejor si el generoso Krumish le hubiese obsequiado con un tratamiento de rehabilitación en alguna clínica privada.
miguel cea barra escribió
MUY INTERESANTE Y MUY CALIDO
Gabriel García Enríquez escribió
Jejeje, esto me recuerda a un tremendo personaje que deambulaba por los Jardines de Méndez Núñez solicitando alcohol en los botellones de los jóvenes.Luego al tío lo veías por El Corte Inglés todo trajeado y repleto de bolsas. Si es que algunos engañan tela…
serendipias escribió
mmm, probar el dulce y después que te lo quiten no debe de ser muy bueno. Estoy de acuerdo contigo en que debería de darle pasta para un tratamiento de rehabilitación.