Todo lo que percibimos por cualquiera de nuestros sentidos, es gracias al trabajo que realizan millones de células nerviosas, retroalimentando los circuitos de nuestros cerebros. El cerebro es el órgano que nos permite darle sentido al mundo que nos rodea. De hecho para poder ver, además de la vista y de la luz, necesitamos de un cerebro que interprete las señales transmitidas por los ojos.
De ahí que existan muchas variaciones entre lo que vemos unos y otros, aún cuando la imagen fuente sea la misma. Ocurre que lo que vemos y cómo lo vemos, se ve afectado por nuestras experiencias previas y nuestra personalidad. De ahí que exista cierta subjetividad respecto a lo que el cerebro otorga a la visión.
La actividad cerebral es capaz de reflejar aspectos importantes de nuestra personalidad, tal cómo se ha publicado en un reportaje realizado por El País, en el cual se asegura que los neurólogos detectan en el cerebro la «firma» de la ideología y de la espiritualidad.
De hecho, las realidades que refleja el cerebro debido a las experiencias previas, nos pueden hacer dudas de cosas que estamos viendo. Es la premisa en la que se basan los juegos de ilusión óptica o, dicho de otra forma, es la manera en que un mago puede encandilarnos con sus trucos. Parece magia pero es real. Y como la mejor forma de explicar es con el ejemplo, tal vez estos casos típicos de ilusión óptica te ayuden a comprender…
Ejemplo práctico
Observa la siguiente imagen…

Como ya habrás notado la imagen puede no tener mucho sentido, pero si te alejas poco a poco del monitor, incluso si entrecierras los ojos, podrás captar lo que en un principio no identificaste.
Ejemplo práctico 2
¿Ves lo que quieres ver? Pues va a ser que sí. Cómo ya mencionamos cada quien ve el mundo de acuerdo con su realidad.
Ejemplo práctico 3
Observa con mucha atención la siguiente imagen y localiza a las nueve personas ocultas…
![]()

¿Lo lograste? Si no, no te preocupes, busca aquí la solución.
colorinescoloreados escribió
Ehh, me has copiado el ejercicio. Si, pero a pesar de que yo también conozco la solución ni aún así lo veo.